jueves, 30 de agosto de 2012

Trabajo práctico de historia del arte


resumen:
el impacto de giotto:En los años (1267-1337) giotto celebre pintor y  de su época ya que impacto por la intensidad emocional y el dramático realismo de su arte,su impacto en la época fue grande ya que se lo proclamo como el primer pintor de entre "sus hermanos del arte",el escritor boccaccio lo elogio por llevar el arte de la pintura de "nuevo a la luz",también se le atribuyo el paso de lo que se denomino la era bizantina al estilo naturalista asociada al arte romano.
Su obra mas destacada y en mejor conservacion aun con el paso del tiempo es la serie de murales de la capilla de la arena en padua,esta pintura fue realizada por el medio popular llamado fresco.
En los frescos de la capilla "de la arena" se pueden apreciar los siguientes relatos:
"el encuentro en la puerta dorada".
"la traición de cristo".
Hoy en dia se le reconoce su forma humana de presentar escenas o relatos bíblicos de forma sencilla y facil para entender sobre todo en esos tiempos en los que mucha gente no sabia leer,atravez de estos frescos Giotto lograba hacerles comprender dichos relatos ayudado por sus grandes obras.
EL RENACIMIENTO DE FLORENCIA:
La Cuidad de Florencia prospero a pesar de plagas que la asotaron entre los años 1340 y 1348 ,conspiraciones politicas.Gobernada por familias ricas de comerciantes y gremios(asociacion de comerciantes).
El orgullo de sus logros se vio reflejado en un ambicioso programa de reconstruccion para ello organizo un concurso para designar un artista que trabajara en las puertas del baptisterio de Florencia donde participaron dos grandes artistas Brunelleschi y Ghiberti entre otros ,dicho concurso es ganada por Lorenzo Ghiberti que pasa la mayor parte de su carrera trabajando en ellas (1401-1425)en estas puertas domina la tecnica del bronce ,pero se luce en otro encargo hecho por el gremio de importadores de la ropa en esta ocacion Ghiberti maravilla a sus contemporaneos con sus habilidades composocionales y de perspectiva.
En los años 1420 y 1436 Brunelleschi realizo la cupula de la catedral de Santa maria del Fiore
y disceño la iglesia del santo espiritu que expresa las ideas del primer Renacimiento 

Resumen de Donatello


Donato di Niccoló di Betto Bardi nace en Florencia en 1386. Un joven humilde que aprendió  las artes orfebres y  escultóricas en piedra  y madera.  A partir de 1403 comienza a participar en distintas obras como por ejemplo retocado de relieves, la estatua del San Juan Evangelista, estatuas para las hornacinas de Orsanmichele, los profetas del campanario, y llegando a 1436 realizó trabajos para la Catedral Santa Croce y la Señoría. Estos son los años en que surge al primer humanismo florentino en la que por primera vez las leyes de la perspectiva lineal  eran las razones de una nueva ética y de una nueva cultura.
 Donatello fue a Roma donde tuvo una mejor formación artística. Allí formo una campaña con Michelozzo (arquitecto-escultor) y puso capital y maestranza en común.
Trabajos importantes de la época:
            -la Tumba del antipapa Juan XXIII.(1427)
            -el Banquete de Herodes.
            -el pulpito externo de la Catedral de Prato.
            -el Coro de Santa María del Fiore.
            -el Tabernáculo del Sacramento.
En 1403 Donatello había aprendido en el taller de ghibertiano la elegancia gótica; el secreto de anular el drama en ritmo puro o en armoniosa elegía y las religiosas posibilidades de un lenguaje dúctil y cultivadísimo que resumía lo nuevo sin romper con la tradición y refinarla para que no se pareciera a lo viejo aunque en realidad lo fuera. La historia de la plástica donatelliana consiste en como él abandono esa posición  de refinado y en cómo, en los siguientes cincuenta años de continuos logros y de auto critica permanente logró desarrollar el lenguaje plástico de la era moderna (Pope-Hennessy). Las primeras obras de Donatello todavía están embebidas de matices exquisitamente góticos; David (1409) e Isias  de Nanni di Banco aun esta ideado según los módulos fluidos y la rítmica elegancia de la manera de Ghiberti, San Juan Evangelista es gótico por la rigurosa frontabilidad de la presentación, los finísimos bordes de los pliegues de los paños, la grafía ágil y simétrica de la barba y el corte agudo de los lineamientos.
David análisis:
El principio gótico de la escultura lineal, lejos de ser despreciado, revive en la distribución racional  de las formas dentro de un espacio ya definitivamente conquistado mientras que el eje de rotación de la figura dentro del hueco de la hornacina, el rostro anguloso y el puño apretado contra el muslo determinan esa impresión de calmo movimiento.
Donatello tuvo etapas mentales donde a veces sufrió aceleraciones tan rápidas que molestaron a sus contemporáneos y, consecuentemente, desconciertan hasta a la crítica menos formalista. En el Sacrificio de Isaac parece anticiparse ciertas búsquedas de perspectiva; típicas de la generación manierista. Desde ese punto hasta el San Ludovico, el Busto de San Rossore y Habacuc no hay sino una evolución permanente y muy coherente del problema estilístico, una elevación hasta la incandescencia, casi hasta el límite de la pasión moral, un afinamiento  cada vez mas torturante de la indagación psicológica.
Tampoco podemos olvidar la extraordinaria libertad con que Donatello aplica los datos de la realidad (fragmentos de drapeados, referencias anatómicas, detalles fisonómicos). En el banquete de Herodes se aprecia la primera interpretación “irregular” de la perspectiva, el fuerte escorzo, corte excéntrico intensamente lírico de la pirámide óptica que sirve, precisamente, para exaltar la apariencia quebrada y desordenada de los paños, la dramática de la luz.
La Asunción de la Virgen, esculpida, la técnica del “stiacciato” está totalmente desarrollada en la escultura, sobre la superficie plana la proyección de la perspectiva lineal mediante la máxima y gradual reducción de la profundidad  del cincelado. En la Asunción de la Virgen, la mandorla de la iconografía tradicional se hunde como una nube  quebrada entre los nimbos estriados y la vertiginosa ronda de los ángeles y en La entrega de las llaves la solemnísima  exedra de los apóstoles contra el cielo desolado y palpitante, obra de la que diría que es transcripción plástica del Tributo de Masaccio.
Del segundo viaje que Donatello realizó a la ciudad quedan escasos testimonios que tuvo como finalidad un estudio más profundo de lo antiguo. Donatello regresó a Toscana con el fulgor irreal de las decoraciones cosmatescas (tipo de decoración geométrica con teselas, especialmente mármol y piedras duras de variados colores, también de metales preciosos y vidrios atravesados por franjas de mármol blanco) en los ojos. Así nacieron la Asunción de Santa Croce, iluminada con oro así como los paneles de mármol del Pulpito de Prato y del Coro de Santa María del Fiore (1433-1439); interesa subrayar que precisamente aquí, en la misma anulación de la fidelidad al dato naturalista, en la exaltación cósmica que altera todo canon prefijado se alcanzó la más elevada y ya insuperable interpretación donatelliana de la Antigüedad.
En Amor-Atís, lo que nos interesa subrayar es además de la no fortuita originalidad de la iconografía, la plena vitalidad y a la vez el sutil intelectualismo que anima esta obra  maestra de la madurez de Donatello, se trata de un manifiesto homenaje a la escultura alejandrina. Por otra parte, en esos años Donatello se adelantaba a su época, había superado tanto esa cultura figurativa  que la abierta y estruendosa ruptura con esa misma cultura ya era impostergable. Sucedió con la decoración plástica de la Sacristía Vieja de San Lorenzo en 1435 y que realizó durante ocho años, son obras de estuco en medio relieve para ser colocadas sobre las puertas.
Donatello demostró que la forma se agita continuamente como por una inalienable vida propia, que luz y volumen forman una síntesis inseparable, que los arquetipos intelectuales borran sus contornos, contradicen sus razones ideales en el dinámico devenir de la vida. Con esto echó las bases del impresionismo moderno y rompió con los cánones estéticos de Brunelleschi. “Cada una de sus cosas en la Sacristía-escribía el biógrafo de Brunelleschi, Antonio Manetti- cada una de por sí y todas juntas jamás tuvieron la gracia de Filippo, viendo y entendiendo lo cual Donato tuvo motivo de gran indignación hacia Filippo”. Esa gran indignación estaba destinada a no ser seguida.
En1443, Donatello estaba en Padua, y entre 1447 y 1450 se encontraba seriamente empeñado en la formidable empresa del Altar del Santo, el esqueleto arquitectónico en que se  insertaban los elementos plásticos fue destruido cuando a fines del siglo XVI el altar donatelliano fue desmembrado para dar cabida al de Girolamo Campana y Cesare Franco. La restauración actual fue realizada en el siglo XIX. El efecto que debía suscitar era el de una especia de teatro, con las estatuas repartidas en  el espacio real en el borde del proscenio y las convencionales partes del políptico gótico transformadas en un “ambiente” de perspectiva-arquitectura.
Las esculturas de la Basílica del Santo representan un milagroso punto de equilibrio entre un “impulso emotivo” y “disciplina intelectual”. El consciente arcaísmo de la Virgen; la ardiente y humanísima intensidad del rostro del San Francisco; las peligrosas laceraciones de los Profetas del Campanario; el dulce gesto de Santa Justina, son todos elementos que demuestran la prodigiosa y casi filosofal capacidad alcanzada por Donatello en su última época para dominar un espectro cada vez más vasto de estímulos culturales y de soluciones expresivas y su meditada tentativa de representar variada y unitariamente todo lo representable. En los paneles de Los milagros del Santo Donatello lleva el “impulso emotivo” a una altura todavía mayor respecto de las puertas del San Lorenzo, mediante la intensidad pictórica y la concitación lumínica.
La enseñanza de Donatello, elaborada en clave expresionista en la “boutique fantástica” de Francesco Squarcione, echo las bases de todos los sucesos figurativos más importantes que se produjeron en las ciudades de Padua, Ferrara y Venecia en esos veinte años verdaderamente decisivos entre 1450 y 1470 aproximadamente.
En 1454, Donatello regreso a Florencia, donde encontró un ambiente que se inclinaba claramente hacia el espíritu refinado y academicista de Rosellino, Desideiro y Mino: era un ambiente dominado por el clasicismo de Luca della Robbia y condicionado por las teorías albertianas de la “suavidad” y de la “gracia”. Habían desaparecido los grandes protagonistas de la primera parte del “Quattrocento” florentino, y Donato no era sino el último testigo de una revolución ya terminada.
Consciente de su aislamiento, el viejo escultor no podía volver a sentir la “gran indignación” de diez años antes, prefirió seguir su camino de experimentador solitario, retomando temas muy queridos en su juventud, la rotación de las formas en el espacio, en la pluralidad estática de puntos de observación, la degradación de la vida consumida por la pasión intelectual pero depurándolos a la luz de una ya prodigiosa plenitud estilística y cultural.
A partir de 1463 Donatello trabajó hasta su muerte con sus discípulos Bertoldo y Bellano en los dos Pulpitos de San Lorenzo, la última obra del maestro y una de las más altas cumbres en la historia de la escultura del “Quattrocento”.

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